Según la ODCE una competencia es “…la
capacidad para responder exitosamente a una demanda compleja o llevar a
cabo una actividad o tarea, incluyendo las actitudes, valores,
conocimientos y destrezas que hacen posible la acción efectiva”.
Nuestros sistemas educativos se han centrado en la transmisión y
evaluación de conocimientos, un modelo que ha perdido sentido en la
sociedad actual, la sociedad de la abundancia de la que habla Dolors Reigt, que precisa de una ciudadanía capaz de utilizar las tecnologías de la información y la comunicación con eficacia, para aprender, desarrollarse profesionalmente y relacionarse. En este sentido, y siguiendo las líneas que Dolors y otros autores nos indican, la ciudadanía de la Sociedad del Conocimiento debe ser:
1. competente en el uso de las TICs,
2. competente en la búsqueda, análisis y evaluación de información,
3. competente en la generación de contenidos, así como en compartirlos y colaborar en el filtrado de otros contenidos relevantes para su comunidad,
4. competente en la toma de decisiones y en la resolución de problemas.
En este mismo sentido, David Warlick propone un modelo de alfabetizacion centrado en el conocimiento de las herramientas y recursos que nos permitan acceder a la información existente y a seleccionar
aquella que es útil de la que no lo es, identificando la información
realmente valiosa en una sociedad en la que todo el mundo tiene la
posibilidad de producirla.





